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sábado, 25 de octubre de 2008

Deseos (esbozos de minificción)


El de un ciego que anhela ver para dejar de escuchar lo ruidoso que es el silencio.

El de un ignorante que quiere ser escritor para dejar de ser ignorante, lo cual demuestra lo ignorante que es.

El de un creyente que reza a un dios que no es el suyo para que hable con su dios pidiéndole que escuche sus plegarias.

El de un niño que quiere ser mayor pero no viejo. Menos de veinticinco años, calcula.

El de una mujer que no quiere encontrar a un príncipe azul, sino a un hombre al que poder convertir en su príncipe azul.

El de un hombre que busca una mujer que no quiera convertirlo en su príncipe azul.

El de una Bella Durmiente que, después de un año de casados, querría volver a dormirse para no tener que aguantar más al Príncipe Azul.

El de un dromedario que aspira a ser camello por pura avaricia.

El de un poema con nombre de mujer al que le gustaría que los demás poemas dejasen de poner en duda su masculinidad.

El de un genio que desea encontrar un genio que lo libere para siempre de su lámpara.

El de un pintor que despinta sus cuadros en busca de la pureza.

El de un narcisista que quisiera ser otro para poder alabarse a gusto.

El de un soldado que querría que el enemigo falleciese de muerte natural.

El de un gigoló que desearía desear.

El de el Sol que, cuando se encuentra con su amada Luna, quisiera que no lo eclipsase.

El de un amor no correspondido que busca otro amor no correspondido para corresponderse, así sea siquiera por correspondencia o vía e-mail.

El de Dios que quisiera ser hombre para poder morir y conocer el Infierno.

El de un libro que preferiría dejarse de historias y pasar página.


lunes, 30 de junio de 2008

El poeta y la belleza



Dijo el Poeta:

"La felicidad es belleza y la tristeza es belleza.
Todo es belleza.
Sólo hay que tener ojos acorazonados
o un corazón contemplador
para verla".


viernes, 9 de mayo de 2008

Pirámide alimenticia

'Pirámide Social' Alejandra Coirini, 2005
Quisiera describiros esquemáticamente cómo es la pirámide alimenticia en este plano paralelo en el que vivo. Simplificando, podría decirse que existen tres especies principales:

Debajo de todo están los Compungidos, que son unos seres muy tristes que básicamente se alimentan de recuerdos.

En un plano intermedio, situaríamos a los Románticos, que se comen a los Compungidos, pues les gusta mucho su sabor a lágrimas y desdicha. El cuerpo de aquéllos metaboliza la carne de éstos en una secreción de esperanzas que les corre por todo el organismo.

Finalmente, estamos nosotros, los Soñadores, que como buenos omnívoros nos alimentamos tanto de Compungidos como de Románticos, evaporándose por nuestros poros sueños muy variopintos que a veces trascienden al plano terrestre y se cuelan en la mente de los hombres. Y ahora que los nombro me asalta una pregunta: ¿De qué se alimentarían en mi mundo los hombres si aquí no existen vanidades?

jueves, 1 de mayo de 2008

Fugaz e ilusorio instante de felicidad masculina

'Hombre con ojos cerrados', Juan M. Valcarcel Obelleiro
Qué delicia es tumbarse en el sofá, cerrar los ojos, olvidar la inminente cena en casa de los suegros, disfrutar del silencio momentáneo...

Qué desgracia es abrir los ojos y ver a Laura salir del cuarto. Arreglada, dispuesta... Y el relámpago furioso en su mirada.

miércoles, 30 de abril de 2008

Vecinos


En lo más profundo de la selva congoleña vive una peculiar familia de monos. A pesar de conocerse de toda la vida, se ha comprobado que cuando coinciden en una misma rama, o se cruzan al subir-bajar un árbol, o incluso si se encuentran por azar mientras aflojan la sed en la misma curva del río, se limitan a inclinar brevemente la cabeza fingiendo una mueca amable. Luego miran al cielo y uno señala hacia las nubes si las hay, el otro asiente como dándole la razón de algo mientras mueve el brazo en lo alto, según la dirección de donde venga el viento, hasta que el primero encoge el cuerpo y pone las manos como un paraguas sobre la cabeza. Entonces continúan su camino tras una despedida similar al parco saludo. En la noche ni se mirarán, cada uno acurrucado en su rinconcito de follaje del árbol comunal.

Decididamente, el comportamiento social de estos monos es de lo más curioso.

jueves, 24 de abril de 2008

Desde la pecera



Toquetean gotas la ventana tétrica.
Sigo los surcos por el cristal.
¿Pienso? No: miro.
Rueda el minuto.
Tic... tac... tocatic, tic...
Gris:
mi vida, mi cuita, este día... gris.
Su lengua: bla bla bla bla bla;
mi cerebro: blup... reblup... queteblup...
Dardo hastiado al parloteo trepanante.
Nada. A lo suyo.
¿Resoplido intencionado?
Que no, ¡pues vale! Desconecto.
Horizontal,
a perderse en el cielo raso.
Dun dubidí dun da.
Sincopemos, sincopemos.
¡Sí! Mucho mejor.
¿Se habrá callado?
Ni idea, vete tú a saber...

sábado, 19 de abril de 2008

El destruco

'Conejo con barbachistera' Juan Carlos Rodríguez, 2000
Acabo de ver salir una chistera del fondo de un conejo.

Moraleja: La mentira se traga al mentiroso o, lo que es lo mismo, antes se atrapa a un mentiroso que a un conejo.

domingo, 6 de abril de 2008

Eclipse lunar


Viuda negra de caza, entrenada; ciñendo la ropa, abierto el escote para montar la trampa del lunar que sugiere el camino hacia la promesa de tus senos. Estrategia evasiva. Así oculta ese lunar de tu pecho aquello que late dentro, mucho más oscuro.

jueves, 3 de abril de 2008

Más lento que...

'TheCowboy' J.C.H.Grabill, 1888
Si la tortuga no tuviera caparazón; si el caballo del malo no tuviera malo con una conciencia tan cargada de culpas... Entonces otro gallo cantaría a la liebre y, desde luego, al caballo blanco, acostumbrado a la torticera ventaja de llevar a su galán protagonista, siempre tan superficial.

viernes, 28 de marzo de 2008

La infinitud replegada


La floresta sucumbe en un calor movedizo de rumores expectantes. Cómplice, se aúna en la tensa espera del cazador. Balam aguarda y sus cien ojos son la noche intrincada que dirige los pasos de la amada presa. El tiempo exuda sus latidos al compás demorado de la llama que acecha, la fuerza vital contenida en las fauces entreabiertas del soberano de la oscuridad.

Luego un instante y el aliento refrenado de la selva estalla en el impulso brutal de Balam. Las garras hieren y los colmillos despedazan, vehículos de la muerte; a la vez, liberadores de la vida. La víctima huye así de su forma que la separa del viento, de las aguas, de las hojas; otorga su esencia al seno primordial que es Balam, ente portador de las potencias telúricas. El tigre real lanza su rugido de sangre y en él palpitan las almas de sus presas devoradas, del pécari, del venado, del tapir; y el pábulo verde del que se alimentaron; y el suelo que engendró el herbaje; y hasta el cielo que fecundó la tierra.

Balam es el todo, Balam es... la eternidad.

martes, 1 de enero de 2008

Tres maneras de mirar un espejo



Primera
Mira de frente. Sin la menor vacilación mira de frente, con la obstinación de un dios. Mantén tu vista en tu vista sin parpadear, hinca la mirada hasta que veas en los iris de tus ojos reflejados el reflejo de tus ojos que reflejan en sus iris tus ojos que reflejan en sus iris tus ojos que reflejan tus ojos que reflejan tus ojos, tus ojos, tus ojos y así hasta que el infinito sea un amigo y no un vértigo, un universo o el lugar común de un mal poeta.



Segunda
Observa el cuarto a través de su reflejo. Hazlo con el borde de los ojos, concéntrate en mirar todo lo que hay alrededor de lo que mira el centro de tus ojos, a la vez y en todas las direcciones, los ojos fijos. No tengas miedo cuando descubras que tú ya no estás ahí, que el centro de tus ojos en realidad no sirve para nada, que la vida está en esa otra mirada y que las cosas no están tan quietas y muertas como disimulan cuando saben que las estamos viendo. De ahí a la genialidad o la locura, sólo te separarán cuatro sentidos.


Tercera
Mira el espejo. Ya no a ti ni a las cosas, abstráete de todo reflejo y piérdete en el cristal, comprende al fin que no sólo eres tú quien mira el espejo sino también él a ti, que sonríe de luz por haber atrapado tu imagen esos segundos en que vuelve a vivir, antes de que salgas del cuarto y lo mates una vez más porque, ahora lo ves claro, el reflejo de un espejo no existe si nadie lo ve. Una vez sepas esto, entenderás la única verdad: que todos, hombres y mujeres, somos espejos.