Si mira el vaso medio lleno, su vida ha sido una continua aventura. Si medio vacío, ha sido un camino solitario, lamenta que la vejez lo haya encontrado sin nadie a su lado. Mira el vaso y no se decide. Lo vacía de un trago, lo vuelve a llenar. Lleno. Vacío. Lleno otra vez y ahora vacío. Así las veces necesarias hasta que el sopor le secuestre los recuerdos por una noche más. Entonces el vacío del sueño. Tal vez muy pronto, el vacío de la muerte. Lo único que, a estas alturas, lo llenaría de paz.
El hombre abanderado
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En la vieja Europa (¿cuál será la nueva?), es tradición que se identifique
a la derecha conservadora con el color azul y a la izquierda progresista
con el...
Hace 15 años
2 comentarios:
Un vaso lleno de buenas y malas vivencias lo sostiene, si por el contrario está vacío, es que la soledad se lo ha bebido.
Buena moraleja!
Con tu permiso me quedo a seguirte, Saludos!
Sin necesidad de permiso y con agradecimiento. Sí, se lo ha bebido: no se sabe si al vaso o a él.
Besos castos...
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